Director de "N.e.v.e.r.m.o.r..e", Xesús Ron: "Parece que estamos destinados a vivir una sucesión de catástrofes que provocamos nosotros mismos"

"N.E.V.E.R.M.O.R.E" es un ejercicio de memoria colectiva sobre la catástrofe medioambiental ocurrida a causa del hundimiento del barco “Prestige” en las costas de Galicia en 2002. Una tragedia que movilizó a miles de gallegos bajo la consigna de “Nunca Mais”. Una obra necesaria para que nunca más.

 

Xesús Ron posa mirando a la cámara sonriendo.

La Productora Chévere se caracteriza por hacer un teatro que se conecta con la realidad, que hace referencia a temas que van desde la violencia obstétrica, pasando por la igualdad de género y el cambio climático, ¿Crees que el teatro como disciplina artística debe necesariamente incomodarnos y hacernos reflexionar sobre la realidad?

 

No me atrevería a decir que tiene el deber, porque cada uno puede orientar su trabajo artístico teatral hacia donde considere. Por nuestra experiencia es cierto que vemos que el teatro es una herramienta muy eficaz para transmitir historias que de alguna manera remuevan a las personas que asisten a una función. La capacidad que tiene de aceptar a las personas es muy fuerte precisamente por la presencia, porque en un teatro estamos contando una historia en la que los actores, actrices y el publico comparten un tiempo y un lugar en el que están juntos. Y en ese estar juntos es inevitable que haya una empatía desde el publico hacia lo que está viendo. Tanto sea por rechazo o por empatía, creo que la comunicación que provoca el teatro al producirse de esta manera es muy eficaz para dialogar o para proponer un debate al público. Nuestra manera de tratar estos temas sociales o políticos es proponer al publico que asiste, participar de este diálogo en el sentido de que nosotros tampoco queremos hacer sentir unas verdades que no tienen discusión, al contrario, es hacer un trabajo desde las dudas que nos genera a nosotros y a partir de lo que el espectador vea, pueda hablarlo.

 

¿En que consiste la metáfora de la caja negra en la obra?

 

La caja negra es una metáfora que permite ligar toda la parte documental que tiene el trabajo con una gran intención de contar una historia y bordear los límites de la ficción y la realidad. La idea de la caja negra es para adentrarnos a un tema como el “Prestige” y los derivados como la preocupación climática y las catástrofes, una reflexión sobre la sociedad y el momento histórico que nos tocó vivir. Porque parece que estamos destinados a vivir una sucesión de catástrofes que por otro lado provocamos nosotros mismos. Esta caja negra significa que quizás este espectáculo puede funcionar como caja negra del "Prestige" en el sentido que tienen las cajas negras, y se busca esa caja para encontrar algunas respuestas documentales, conversaciones que quedan registradas y en las que quizás encontremos algunas de las claves para resolver cuáles fueron las causas.

 

Hay un trabajo sonoro muy grande y estuvimos trabajando mucho sobre las conversaciones que se usaron en el juicio del “Prestige” que son fundamentalmente conversaciones grabadas desde la torre de control de tráfico marítimo de Finisterre y otras conversaciones que se usaron en el juicio. A través de grabaciones, el espectáculo se transformó en esta caja negra, que, para nosotros, permite volver a reconstruir estas conversaciones que podrían ofrecer una clave para entender cuáles fueron las causas últimas de lo que pasó. Por otro lado, nos basamos en que en 2020 apareció una caja que tenía escrito: 'abrir en el año 2020', y que era una caja con material que se había guardado de una plataforma ligada a “Nunca mais” que aglutinaba al sector cultural. La aparición de esa caja la hemos llevado al espectáculo, y viene a reforzar esta idea de caja negra, este hallazgo casual, nos ofreció esta idea.

 

Has dicho anteriormente que “N.E.V.E.R.M.O.R.E” es un ejercicio de memoria colectiva sobre la catástrofe medioambiental que todos conocemos, ¿Qué tan importante es trabajar con la memoria para Chévere?

 

Llevamos unos años trabajando sobre la memoria. Estamos descubriendo que el teatro, aunque es un arte efímero, queda en tu memoria. Lo hemos hecho en espectáculos como “Eroski Paraíso” o “Curva España”, y estamos interesados en trabajar en esa zona de roce entre lo que es la memoria personal y la colectiva. Cuando quisimos trabajar sobre el “Prestige”, lo fundamental era que, dentro de nuestra experiencia vital, la catástrofe ocupa un espacio bastante grande, pero no solo por la relevancia que pueda tener individualmente, sino porque formamos parte de una experiencia que se vivió muy colectivamente y que afecto a toda nuestra comunidad más cercana. Pero también a gente que venía de fuera, a gente que se trasladó hasta Galicia a contribuir a las labores de limpieza y la organización de redes, apoyo y solidaridad.

 

En el espectáculo estamos entrando a la historia desde la memoria personal en la que participan lo que tratamos de hacer durante la obra, ir abriendo esa memoria personal que se convierte en un testimonio más colectivo. Con el teatro, lo que intentamos hacer es recoger esa memoria colectiva y de alguna manera, trasladarla en memoria cultural. En el sentido de que esa escucha de testimonios, al pasarla a un escenario. Convertirla en una obra de teatro sin dejar de formar parte de lo que es la memoria colectiva de un pueblo, empieza a formar parte de esa memoria cultural. Hacemos una construcción artística de ese episodio y lo dejamos en forma de obra de teatro. Una manera de generar otro tipo de patrimonio cultural e inmaterial.

 

El hilo conductor de esta obra es el sonido, sin embargo, el petróleo en su momento, apagó el sonido característico del mar, ¿Cómo se ha configurado el sonido a lo largo de la obra?

 

El sonido fue apareciendo con el proceso de trabajo. Teníamos una documentación sonora muy importante y estábamos muy interesados en trabajar con ese material del tráfico marítimo de la torre de control de Finisterre. Escuchando los testimonios de la gente sobre el impacto que había producido, una visión muy común que nos transmitían era el impacto de ver el mar, no solo cubierto de chapapote, sino silenciado. Esa imagen de ausencia de sonido que para la gente significaba la dimensión de la catástrofe, ver el mar que no sonaba, que estaba en silencio. Un mar que había perdido su característica mas salvaje y natural. Aproximándonos a esa imagen que nos parecía muy potente, empezamos a imaginar la idea de empezar el espectáculo escuchando el mar, para pasar a un momento en el que imperase el silencio. Para imponer esa fuerza evocadora que nos genera a cualquiera de escuchar el mar, es muy fuerte y luego pasar al silencio.

 

Fuiste parte de la movilización ciudadana del “Nunca mais” que se gestó posterior a la catástrofe del “Prestige”, ¿Qué ha significado para ti dirigir una obra que reflexiona sobre lo ocurrido en 2002?

 

 Es una historia que fue difícil de hacer porque en aquel momento estuvimos muy implicados en todo lo que pasó con el movimiento ciudadano posterior y nos costó llegar a tener la distancia necesaria para poder echar mano a la historia. Una vez que hemos estrenado, hemos tenido encuentros con el público --sobre todo en Galicia-- que han sido desbordantes a nivel de emociones. Estamos muy satisfechos de poder contar esta historia y al mismo tiempo, algo más que satisfechos de la recepción que ha tenido. Siento orgullo de haber podido contar una historia de una manera en la que el publico se ha reencontrado emocionalmente con este momento y lo ha revivido, y, por otro lado, porque está sirviendo para transmitir lo que fue el “Prestige”, lo que fue el movimiento ciudadano, para la gente que no lo vivió.  Ha sido muy bonito ver que esta historia no era solo nuestra, que se reconoce como una historia compartida.

 

La función de “N.E.V.E.R.M.O.R.E” fijada para el 22 de enero en el Teatre Municipal de Girona tendrá subtitulado, audiodescripción y sistemas de ayuda auditiva para personas con discapacidad sensorial. Por primera vez este Teatro exhibirá una función accesible, ¿Qué piensas de la integración de medidas de accesibilidad en el teatro?

 

 Para nosotros fue una alegría enorme cuando nos enteramos que la función de Girona iba a ser accesible. Es la primera vez que lo hacemos con esta obra, es un reto también por todo esto que hemos hablado, la carga sonora implica una dificultad enorme. Para nosotros es una oportunidad magnifica para poder llegar a todos esos públicos que se quedan fuera. No me atrevo a decir que estamos comprometidas con la accesibilidad porque me parece que hemos hecho muy poco, pero desde luego, nuestra voluntad y compromiso sería total para conseguir que en España pudiésemos tener suficientes teatros con medidas de accesibilidad funcionando, para que en un futuro no muy lejano, pueda ser totalmente normal para alguna persona con algún tipo de discapacidad auditiva o visual se pueda plantear ir al teatro.

 Ahora mismo estamos trabajando en una historia sobre Hellen Keller, la primera persona sorda y ciega en Estados Unidos que consiguió un titulo universitario y que fue una activista durante toda su vida. De alguna manera es una historia que se aproxima a este tema de la accesibilidad, y también por llevar este debate sobre la accesibilidad hasta la propia historia. Estamos obligándonos a nosotros mismos a introducirnos a estas historias y conseguir que esta obra este siempre en funciones que sean accesibles.

 

Para las personas que aún no han visto ni saben de qué se trata "N.E.V.E.R.M.O.R.E", ¿Con qué se van a encontrar?

 

Con un viaje emocional. Cuando se apaguen las luces del teatro, la invitación es a dejarse llevar. Es un viaje porque vamos a pasar por muchos paisajes diferentes. El silencio de estar en una sala con silencio, en otros momentos, estas en un concierto de ruidos y voces. Vas a encontrarte con la historia del “Prestige”, utilizando fuentes puramente documentales pero convertidas en un material para desarrollar un juego muy teatral. Hay un disfrute muy básico a nivel de teatro, de ver una puesta en escena muy artesanal donde se muestran todos los trucos desde el principio. Es una historia que te puede interpelar perfectamente, y por lo que nos cuenta la gente, es una historia que realmente se disfruta mucho.